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Derecho y algo más

Reflexiones. Temas Generales

El fracaso del liderazgo en la Administración Pública


Muchos son los aspectos que influyen para que la Administración Pública de cualquier orden de gobierno (federal, estatal o municipal) pueda satisfacer adecuadamente y de manera oportuna las necesidades de los particulares, entre ellos podríamos citar: la rotación de personal, la ausencia de una visión u objetivo conjunto y la desvinculación y ausencia de un sentido de pertenencia de los empleados; sin embargo, de entre todos estos factores uno es el que a nuestro parecer resulta el más importante: la ausencia de  liderazgo, sobre todo si tomamos en cuenta que éste último puede ser la causa de la existencia de todos los demás. 


Si bien, como una obligación legal cada gobierno tiene que plasmar por escrito su visión, objetivos y estrategias para el periodo de su gestión en instrumentos llamados Planes de Desarrollo, estos instrumentos no son más que un conjunto de frases perfectamente estructuradas, pero sin una utilidad pragmática; por tanto, no obstante que toda acción de gobierno debe estar sustentada en un Plan de Desarrollo, dado lo imprácticos que suelen ser, en la realidad primero se realizan las acciones de gobierno y posteriormente se encuentra la manera (en la mayoría de los casos artificiosa) de adecuarlas a lo establecido en estos documentos.  


De ahí surge el problema, ¿Cómo los directivos pueden hacer que sus empleados se movilicen detrás de una visión, si ésta no existe, al menos para efectos de materializar políticas públicas?


Lo anterior tiene gran trascendencia debido a que el líder por definición debe ser visionario, capaz de motivar a sus empleados para clarificarles como su trabajo repercute en el objetivo de toda la organización. El liderazgo debe maximizar el compromiso hacia las metas y estrategias de la organización. 


De tal suerte que si no existen metas, objetivos y estratégicas claras y materializables, la organización se mueve a la deriva, y en caso de ser estructuralmente grandes como suelen ser los entes públicos, se pierde la coordinación entre sus propias Dependencias lo que produce que cada una avance en direcciones diferentes.   


En este sentido, un líder debe saber enmarcar las tareas individuales en una visión  mayor, para definir los estándares de desempeño que giran en torno a esa visión, ya que esto redundará en que dichos estándares se vuelvan claros para todos. 


En otras palabras, los líderes deben tener por misión clarificar el fin de la organización para la correcta comprensión de los demás; por tanto, si por tradición o costumbre en las empresas públicas se omite determinar los objetivos sexenales o trianuales según sea el caso, es claro que un directivo en tales condiciones sólo podrá enfocar a sus trabajadores a una visión parcial que desde su propia óptica resulte adecuada para su área.


Sin embargo, el problema se presenta cuando la meta que fija un Director se encuentra desarticulada de aquellas que fijan los demás dentro de la organización, e incluso en contraposición, debido a que se entorpece la función pública y se fomenta el burocratismo. Cuando dos Dependencias públicas de una misma administración siguen filosofías diferentes a la hora de ejecutar su labor, se produce un ambiente hostil entre éstas, que al final de cuentas repercute en los dividendos que debieran entregar a la sociedad.   


Es así, como la mayoría de los empleados públicos nunca llegan a comprender realmente el alcance de su labor, lo que inexorablemente los desmotiva; además, la ausencia de objetivos concretos les impide identificarse con la organización en razón a que no comprenden el rumbo o los cursos de acción que ésta toma, sintiéndose fuera de los logros y lo que es peor, tomando una actitud de apatía o indiferencia ante los  fracasos. 


Finalmente consideramos que lo anterior no debe adjudicarse a la ausencia de líderes en la administración pública, sino a la ausencia de las condiciones propicias para que éstos hagan su labor, debido a métodos viciados que nadie, hasta ahora, se ha preocupado por atender, y que mientras sigan en vigor, los distintos ordenes de gobierno continuarán sumergidos en el burocratismo, en la ineficiencia y en la indiferencia ante su evidente ineptitud.  

Magnolias de acero por Germán Dehesa

La gran novedad de nuestra época es la incontenible irrupción de las mujeres, están imparables y me atrevería a decir que vienen en un plan muy pelado. No necesito decirles que hay un rencor de siglos que ya forma parte de su programa genético. Precisamente por esto repito una vez tras otra que, en este momento de la historia, a los hombres lo que nos corresponde es pactar con las mujeres una rendición honrosa, antes de que literalmente se nos venga el mundo encima.

Si en la negociación conseguimos conservar para nosotros el control de la tele, nos hemos de dar por bien servidos y ya ni llorar será bueno. Agarren lo que se pueda y traten de portarse bien, pues de otro modo perderán lo poquito que hayan pepenado.

Es urgente que los hombres entendamos que las mujeres son insumergibles  e indestructibles; son, como las nombra una película no demasiado buena pero dedicada a ellas, ‘Magnolias de Acero’.

Es decir, poseen las aromadas características de una flor, pero también la enorme resistencia del metal; todo lo embellecen y todo lo resisten. Inútil, absurda e inmoral la exacerbación de la violencia masculina contra la mujer. Es una canallada que lo único que esta mostrando es lo amenazado y temeroso que se siente un hombre frente a una mujer que ha decidido mostrarse, aprender, prepararse y asumir su libertad. Mientras mas las golpeemos, más apretara el paso rumbo a su autonomía.

Por siglos las mujeres dependieron del mundo y el sustento masculinos. Existían millones de Scherezadas que noche a noche tenían que inventarle algo a su sultán particular para ganarse un día mas de vida. Con profunda pena participo al sector masculino que scherezada ha fallecido.

No habrá que llorarla; habrá que festejar el advenimiento de una mujer a la que no le interesa ser esclava, sino que ha preferido ‘ser’ y esto implica cultura, mundo, audacia, proyecto de vida y total ausencia de temor a la soledad, esa que todavía hace algunas décadas, era el fantasma que aterrorizaba a las mujeres. Ya no. Ahora ellas deciden lo que quieren ser, como quieren ser y con quien quieren ser. Ahora de modo incontenible, vienen ocupando espacios en la vida pública que por tanto tiempo les estuvo vedada. La independencia y la seguridad que han adquirido les permiten mostrar sus enormes dotes para la planificación, para el manejo organizado de la economía, para el uso sensato de la autoridad y para la negociación tersa de los diferendos nacionales e internacionales que siempre surgen en la vida pública.

Ni modo, muchachos: ahora nos toca descansar y tejer. ¿Quieres acercarte a una magnolia de acero? tendrás que aprender y practicar  las únicas ‘debilidades’ de las mujeres. Son tres: la ternura, la libertad para reír francamente o llorar sin recatar su pena y la absoluta disponibilidad ante la belleza. Estos y no la violencia son los únicos caminos legítimos para llegar al corazón de la mujer.

Tiempo que perder, el florecimiento de la mujer implica el del mundo y el de nosotros. No temas florecer.

El artículo puede se encoentrado en la siguiente liga del periodico reforma: http://www.reforma.com/blogs/fielauriga/

 

¿Cuanto vale un seguidor en twitter?

Es posible que en unos pocos años la sociedad mire atrás y se ría de cómo tuvimos que asentar los precedentes legales más básicos de Internet. Mientras tanto, hay en California un señor de 38 años que tiene a media blogosfera pendiente de la jurisprudencia que genere su historia.

Se trata de un redactor llamado Noah Kravitz y el dilema que protagoniza surgió, como todos los buenos, de la más pura rutina: ya que durante escribía para una web especializada en móviles, Phonedog.com,, se hizo una cuenta en Twitter con el nombre de su empresa, a la sazón @Phonedog_Noah. Nada nuevo. Lo mismo que hacen muchos periodistas, publicistas, políticos y demás trabajadores asociada, a ojos del público, a una marca. Entre fuentes, colegas y lectores, Kravitz fue ganando seguidores hasta llegar a los 17.000 en octubre de 2010. Y entonces dimitió.

Eso no cambió mucho su vida 2.0. Con el beneplácito de PhoneDog.com, Kravitz cambió su cuenta a un aséptico @NoahKravitz y siguió tuiteando como. Así hasta que, ocho meses después, su propia empresa le demandó por violar una cláusula que en EEUU se denomina "secretos del oficio" (así se llama a cualquier violación de confidencialidad legal en una empresa). Determinar por qué cada uno de esas 17.000 personas decidió abonarse a sus tuits sería como decidir cuántos de nuestros amigos lo son por nuestro trabajo, apellido o por el barrio en que vivimos, y dentro de ese vacío legal, la empresa considera suyo el público de Kravitz porque se valió de su imagen de marca.

Es más, según sus cálculos basados en las pérdidas de ingresos publicitarios derivadas por las pocas visitas a la web, le exigen una indemnización de unos 2,50 dólares por seguidor que tuviera cada uno de esos meses. Total: 340.000 dólares. De momento, y que la ley sepa, ambos tienen razón. Kravitz se benefició, efectivamente, de la imagen de marca de la empresa para la que trabajaba; pero también se trabajó los contenidos que atrajeron a los seguidores por sí mismo.

La sentencia, por tanto, podría cambiar la forma que tenemos de entender Twitter.

Lo verdaderamente jugoso del asunto no es que se pueda sentar precedente para casos similares a este en particular, o que se llegue a una cifra concreta. Es la mentalidad que se desprenda de la sentencia. Es la primera vez que un tribunal tiene que decidir, indirectamente, qué prima en redes sociales, si lo técnico o lo humano. Se puden perder por el jardín de números, marcas y tipos de contratos con el que las redes sociales ahora adornan las relaciones entre personas; o pueden aceptar que en las redes sociales lo que prima es el factor humano.

El primer lado, el técnico no es nada desdeñable. La mayoría de casos relevantes en redes sociales implica a trabajadores que hablan en nombre de empresas de comunicación. "Llevábamos ya un tiempo esperando a que llegara un caso así", le ha explicado Henry J. Cittone, un abogado especializado en propiedad intelectual en Nueva York, al New York Times. "Muchos de nuestros clientes nos contactan, preocupados por la relación entre la propiedad de sus contactos en redes sociales y su imagen de marca. Esto marcará un precedente en el mundo online que afectará el resto de casos venideros".

Hasta ahora, la ligazón entre los contactos de un empleado y la empresa para la que trabaja se resolvía con relativa libertad. Este manual de periodismo de hace diez años, por ejemplo, recomienda a sus lectores que apuntaran sus contactos en una clave que solo ellos sepan descifrar y que guardaran la agenda bajo llave. Y sin embargo, en el mundo de la publicidad tampoco es inaudito que surjan tensiones cuando un ejecutivo de cuentas deja una agencia para irse a otra. Pero ahora se han generado un área gris. ¿Quién es el verdadero propietario de una cuenta de Twitter? ¿El hombre que la alimenta todos los días impregnándola con su personalidad, o la marca? ¿Cuánta gente sige a una marca porque sus tuits resultan simpáticos? Fittone opina que "todo depende del origen de la cuenta. Si se creó para comunicarse con los clientes de PhoneDog, entonces la cuenta se abrió en nombre de PhoneDog.com, no Kravitz", pero de momento eso no deja de ser una opinión más.

Hace poco ocurría una historia relativamente parecida: una empresaria llamada Linda Eagle denunció y fue denunciada por sus nuevos cuando estos la despidieron después de comprar su empresa de servicios financieros, Edcomm. Los nuevos propietarios usaron su perfil en la red social LinkedIn para mantenerse en contacto con otros clientes. Ella les denunció por suplantar su identidad y ellos la denunciaron por denunciarlos. En este caso, el juez falló a favor de Eagle porque "es demasiado fácil extraer esa información públicamente".

Por otro lado está, decíamos, el factor humano. Tal vez el mayor pecado de las redes sociales es ofrecernos números y estadísticas exactas para lo que no es más que un reflejo de las imprecisas relaciones interpersonales. Al fin y al cabo, ¿quién hubiera podido responder, hace cinco años, con exactitud a la pregunta de "cuántos amigos tienes"? A las personas ahora se les llama "seguidores", pero cuesta pensar que por ello hayamos dejado de ser un caso de "calidad sobre cantidad". ¿Se puede poner precio a la atención de 17.000 personas que quién sabe qué estaban haciendo en el momento en el que se publico un tuit?

De ahí la relevancia de la futura sentencia. Si se falla a favor de PhoneDog.com, los futuros juicios que tengan que inspirarse en ella para asentar la legislación en Internet, tenderán a basarse en la matemática, la tecnología. En los ceros y unos. Si se falla a favor de Kravitz, el futuro será de las mentes que ordenaron esos números.

Artículo publicado en el Periodico Español El Pais.Tom C. Avendaño. El documento original lo pueden revizar en la siguiente página http://cultura.elpais.com/cultura/2012/01/17/tentaciones/1326817900_534677.html

 

Fragmento de la conferencia Prejuicios en los Negocios

Buenas tardes a todos, siempre es un gusto y además un honor regresar a mi alma mater. En la próxima hora hablaremos básicamente de prejuicios, solamente de prejuicios; y entonces la pregunta obligada que ustedes tendrían que hacer sería ¿Y esto de que diablos me va servir a mi? ¿Que tienen que ver los prejuicios en la administración de empresas? ¿A caso es una clase de ética o moral? En principio yo les diría que los prejuicios no necesariamente son malos, de hecho en cierto sentido y bajo ciertas circunstancias yo diría que son indispensables para el ser humano.

Verán, los prejuicios son justamente la asignación de un valor a un hecho, objeto o persona  teniendo como presupuesto una cantidad limitada de información. Básicamente son juzgar algo o a alguien en base a la información que disponemos (generalmente mínima).

Entonces ustedes pensaran ¿Cómo juzgar a alguien o a algo sin tener toda la información es algo bueno? Pues precisamente porque si no lo hiciéramos de esa manera se nos dificultaría actuar oportunamente; es decir, prejuzgar nos es útil, desde el momento en que a partir de que lo hacemos estamos en condiciones de actuar, sin tener que esperar a hacernos de  mayor información. Piensen por ejemplo en una persona que levanta su mando en dirección a ustedes con un gesto de amabilidad y sorpresa, solo a través de prejuzgar ese evento o la actitud de esa persona, podemos reaccionar rápidamente y entender que lo que ese individuo pretende es saludarnos justo a tiempo para poder responder ese saludo; de otro modo, tendríamos que hacer un análisis mucho mas profundo para determinar que significa la actitud de esa persona.

Así los prejuicios nos ayudan a actuar de una manera rápida cuando tenemos que hacerlo y nos organizan nuestro mundo de tal forma que es más fácil manipularlo; esta forma de comportarnos esta basada en una condición natural del ser humano de asimilar las cosas y relacionarlas entre si; por ejemplo tendemos a relacionar las canas con la vejes o la lluvia con los relámpagos, ¿Por que? Porque de esa manera respondemos mas oportunamente al ambiente que nos rodea.

Según estudios realizados por la universidad de Harvard, los seres humanos prejuzgamos a los demás las primeras milésimas de segundo que los vemos; al final de ese momento ya sabemos si una persona nos parecerá agradable o no, feliz o no, limpia o no y así todos lo adjetivos que ustedes quieran.

¿No me creen? Enseguida les voy a mostrar las siguientes imágenes, piensen que las personas que les voy a mostrar es un maestro de esta Universidad; por favor véanlos y dígame ¿Qué clase imparte? Y además ¿Como creen que será su clase?

Como ven, basta unos pocos segundos para que ustedes se den una idea de estas personas que, salvo una de ellas, ustedes no conocen. Ahora lo importante del tema no es que ustedes se hagan de una idea de la persona, sino que todos los actos de ella los trataran de encuadrar en la figura mental que ustedes se hicieron. Quien solamente tienen una martillo de herramienta, a todo lo ve cara de clavo.

Imagínese que yo me hago una idea positiva de alguno de ustedes, basándome solo en su apariencia física, cuando usted comente: me gustaría estar en mi casa leyendo, yo pensaré mira que estudiosa persona, debe ser buena alumna, muy dedicada. En cambio, si tengo una percepción mala de ustedes ¿Qué creen que diré? Esta muchacha que irrespetuosa, como es que quiere irse si está a la mitad de una conferencia.

Entonces lo que les diría hasta aquí es, ¿que dice su manera de vestir y comportarse de ustedes, que dice como profesionista? Por que les diré algo, la forma en que los demás los ven puede hacer que ustedes cambien su forma de actuar. Repítanle a un niño que es poco inteligente o que es malcriado y aunque no lo sea se convertirá en tal. Cada vez que se equivocan en lugar de decir que tonto soy, digan cometí un error, me equivoque.

Hasta aquí ustedes dirán: bueno que interesante, pero ¿Cómo tiene esto que ver en los negocios?, para eso les diré que según recientes investigaciones hechas por Mahzarin Banaji y Max Bazarman, el primero maestro de ética social en Harvard y el segundo profesor en Harvard Business School, descubrieron que aparte de los prejuicios que hacemos de manera consiente, existen otros que se albergan en nuestra inconsciencia, lo que podría generar que aún creyendo que nosotros no nos incomodan los homosexuales o las personas de color, en los hechos nos comportemos de forma diferente.

Existe un estudio muy interesante hecho por Tony Greewald de la Universidad de Washington, denominado Test de la asociación implícita, con este test se demostró que por ejemplo en México, aunque no se reconozca, la mayor parte de las personas se identifica con las personas de rasgos mas bien europeos, antes que con los mestizos, o que sin reconocerlo tenían cierta animadversión por los homosexuales.   ¿Quizá esto esplique el porque por ejemplo en EUA los bancos son mas proclives a otorgar créditos hipotecarios a los blancos que a personas de color. O que en México, aunque no se reconozca, las mujeres son discriminadas laboralmente por prejuicios.

Y es que el efecto de los prejuicios puede ser desastroso. En un estudio realizado por Claude Steele psicólogo de la Universidad de Stanford se pidió a universitarios de ambos sexos, todos diestros en matemáticas, que resolvieran problemas tomados de un examen de ingreso a los cursos de posgrado. Se formaron dos grupos; a uno de ellos se les dijo que el test mostraba diferencias de capacidad entre hombres y mujeres; al otro grupo no se le dijo nada.

Las mujeres del grupo que se les había hecho el comentario puntualizando el estereotipo, obtuvieron resultados mucho muy inferiores en relación con las del otro grupo. Evidentemente las mujeres del grupo al que no se le hizo comentario alguno, obtuvieron un resultado similar al del resto de los hombres.

Este experimento demostró que el ingrediente activo para disminuir las calificaciones de las mujeres era una ansiedad debilitante. Steele sostiene que esta ansiedad empeora ante el marco de trabajo imperativo que crea el estereotipo. Se interpreta que el nerviosismo habitual en una tarea difícil confirma la incapacidad de desempeñarse bien, lo cual amplifica el nerviosismo al punto que, efectivamente el desempeño sea pobre.

 Ahora otro factor es que generalmente exageramos nuestro meritos en relación con los demás, creemos que nuestro trabajo siempre es mejor, que damos de nosotros mismos mas de lo que hacen los demás y eso genera muchos problemas. En una investigación seguida por Max Bazarman se estudio a alumnos del MBA de Harvard, se les ordenó una tarea en equipos y luego al final se les preguntó cuanto del trabajo había sido desarrollado por ellos. Lo lógico era que la suma correspondiera al 100%, pero al sumar el esfuerzo que cada uno de ellos decían haber hecho se obtenía un resultado de 137%.

Y ustedes dirán ¿bueno esto en que puede afectar? En mucho, las personas que creen dar más, esperar recibir más, por eso siempre se dan problemas en cuanto a salarios y prestaciones. ¿Qué se puede hacer? Primero tratar de que las personas obtengan un plano de observación distinto en donde puedan valorar no sólo su labor sino la del resto de una manera mucho mas objetiva; segundo, evitar negociaciones en relación al salario y prestaciones de manera individual.

Fragmento de la conferencia dictada por el Maestro José Mario Charles Garza en la Universidad Autónoma de Baja California denominada "Prejuicio en los Negocios"

Cazador de Ideas

Si tienen oportunidad, vean y escuchen la conferencia dictada por el Doctor Adres Roemer; aqui el enlace.

http://www.youtube.com/watch?v=Zr5LdWuMAVo

LOS MEJORES DISCURSOS EN LA HISTORIA DEL CINE según @JuristasUNAM.

1. V for Vendetta (V de Venganza, 2006) de James McTeigue. 217 votos
http://bit.ly/rX3aFv
2. The Godfather (El Padrino, 1972) de Francis Ford Coppola. 215 votos
http://bit.ly/mABfa6
3. The Great Dictator (El Gran Dictador, 1940) de Charles Chaplin 183 votos
http://bit.ly/6dYZpT
4. Scent of a Woman (Perfume de Mujer, 1992) de Martin Brest. 175 votos
http://bit.ly/unUvL4
5. Braveheart (Corazón Valiente, 1995) de Mel Gibson. 161 votos
http://bit.ly/uPrEqN
6. The King's Speech (El Discurso del Rey, 2010) de Tom Hooper. 122 votos
http://bit.ly/sBOUPF
7. The Pursuit of Happyness (En Busca de La Felicidad, 2006) de Gabriele Muccino. 112 votos. http://bit.ly/uirbbu
8. A Few Good Men (Cuestión de Honor, 1992) de Rob Reiner. 93 votos
http://bit.ly/h1OoyU
9. Rocky VI (2006) de Sylvester Stallone. 85 votos
http://bit.ly/rq1Ga5
10. 300 (2007) de Zack Snyder. 80 votos
http://bit.ly/sIwMRN
11. Dead Poets Society (La Sociedad de Los Poetas Muertos, 1989) de Peter Weir. 80 votos. http://bit.ly/947bex
12. Good Will Hunting (Mente Indomáble, 1997) de Gus Van Sant. 78 votos
http://bit.ly/sFnpvx
13. Any Given Sunday (Un Domingo Cualquiera, 1999) de Oliver Stone. 63 votos
http://bit.ly/bN2djO
14. Pearl Harbor (2001) de Michael Bay. 47 votos
http://bit.ly/tHk4ux
15. Independence Day (Día de La Independencia, 1996) de Roland Emmerich. 44 votos. http://bit.ly/uWQMQG
16. Matrix Reloaded (Matrix Recargado, 2003) de Andy Wachowski. 43 votos
http://bit.ly/th93sM
17. Henry V (Enrique V, 1989) de Kenneth Branagh. 43 votos
http://bit.ly/s32KKx
18. Rudy (1993) de David Anspaugh. 33 votos
http://bit.ly/ta7t1w
19. Glengarry Glen Ross (Éxito a Cualquier Precio, 1992) de James Foley. 33 votos. http://bit.ly/5zc3j
20. The Mighty Ducks (Los Patos Macho, 1992) de Stephen Herek 26 votos
http://bit.ly/v2Ee9S

La reciente decisión sobre el aborto en la Corte... europea por José Luis Soberanes Fernández

Es evidente que la vida no es un derecho absoluto, como no lo es ninguno, puesto que pueden existir casos en los que una prerrogativa jurídica ceda a favor de otras. Sería un ejemplo la legítima defensa o los difíciles casos
en los que una persona decide ofrendar su vida en pro de unos ideales

Parte del debate que se ha dado en nuestro país en los pasados días se ha centrado en la resolución (que en realidad es una “no resolución”) de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre las reformas constitucionales locales que protegen la vida desde la concepción. Ese asunto me recordó uno parecido del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en diciembre de 2010, denominado caso de A, B y C vs. Irlanda. Ese es un precedente a la luz del cual podríamos juzgar las intervenciones de los ministros de la Suprema Corte mexicana, que es lo que finalmente quedó, al no haber sentencia. La jurisprudencia iusfundamental europea puede ser el cartabón para juzgar por ser, el de Estrasburgo, un tribunal con un gran prestigio por la solidez argumentativa y doctrinal de los 47 jueces que lo integran, de todas las nacionalidades que componen el sistema europeo de derechos humanos, y de gran importancia dentro de la tradición jurídica occidental, en la cual se encuentra México.

Los antecedentes del caso son: las mujeres A, B y C, residentes en Irlanda, por distintas causas, habían decidido abortar, pero, por las restricciones irlandesas al aborto, habían tenido que viajar al Reino Unido para terminar su embarazo. Por ese motivo, demandaron a Irlanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, aduciendo que se violaba su derecho a la vida privada. Al conocer del caso, el Tribunal, en una extensa e interesante sentencia, reconoció que del derecho al respeto a la vida privada no se deriva ni se confiere a la mujer embarazada un “derecho al aborto”, habida cuenta de que si bien la interrupción del embarazo afecta sin duda a la vida privada de la mujer, tal vida privada está estrechamente unida al desarrollo del no nacido, por lo cual ese derecho debe ser sopesado y valorado teniendo en cuenta la existencia de otros derechos y libertades en juego, en particular, los del concebido y no nacido, también protegido por el artículo 2 de la Convención Europea de Derechos Humanos. En otras palabras, puede tolerarse el aborto en determinados casos, pero ello no supone un derecho a abortar.

Asimismo, ese Tribunal optó por respetar la legislación de un Estado. La sentencia reconoce un margen de autonomía a los Estados miembros, máxime cuando, según se dice en varias ocasiones, a falta de unanimidad científica en Europa con respecto a “cuándo empieza la vida”, deben ser los propios Estados quienes, promulgando una legislación que refleje los valores o la visión moral de los ciudadanos, gocen de un margen de apreciación en la protección de los derechos del no nacido frente a otros derechos, como el de la vida privada de la mujer embarazada, que aquí se alegó.

En este último aspecto cabe mencionar la claridad y contundencia con la que el Tribunal rechaza la argumentación de los demandantes al denunciar el origen religioso de los “profundos valores éticos y morales” que están en la base de la regulación legal irlandesa en materia de aborto. Según el Tribunal, resulta “inapropiado hacer distinciones, según las elecciones llevadas a cabo por una sociedad, que se hayan basado en nociones de moralidad religiosas o seculares”. Más adelante se reitera esa misma idea al señalar que “no se considera necesario determinar si la visión moral [de una legislación concreta] hunde sus raíces en la religión u en otras creencias”, reconociendo que la regulación legal del aborto de un Estado siempre responderá a los valores morales imperantes de sus ciudadanos, y sentando el principio de que no es relevante el origen de tales creencias. Con base en ello, podríamos sustentar que el origen moral de una regulación no vulneraría el Estado laico, como se ha dicho en México; lo que sí lo vulneraría es que los ministros de la Corte actuaran siguiendo las consignas del Papa, como alguien inventó.

Hay que mencionar que la afectada C tenía cáncer, por lo cual se encontraba en uno de los supuestos en que la legislación irlandesa permite el aborto. Al no informársele que podía terminar el embarazo, el Tribunal de Estrasburgo condenó a Irlanda a indemnizarla con 15 mil euros. Esta decisión pone de manifiesto que no es necesario desconocer el derecho a la vida desde la concepción para permitir el aborto, como se ha dicho en los últimos días en nuestro país. No se trata de un debate de absolutos. No se trata de un dilema entre el derecho a la vida o de los derechos de las mujeres, en el cual deba de anularse uno para la supervivencia del otro.

En este sentido, otro tribunal con una incuestionable estatura técnica en el análisis de los temas relacionados con los derechos fundamentales, el Tribunal Constitucional Federal alemán, en sus sentencias sobre el aborto, también reconoció que existe el derecho a la vida desde la concepción. No obstante, sostuvo que puede tolerarse el aborto en determinados casos. Bajo una mexicana concepción, sería inaudito que se admitiera el derecho a la vida, pues el mismo debe de negarse en pro de los derechos de las mujeres.

En efecto, muchas de las argumentaciones mexicanas favorables al aborto intentan demostrar que no existe vida desde el momento de la concepción, o que si bien existe, no puede hablarse de un derecho a la vida. Se estima que en la medida en que no exista este derecho, puede abortarse. Sin embargo, como se ha visto en las decisiones antes referidas, una permisión de abortar no debe suponer la eliminación general del derecho a la vida antes del nacimiento; puede considerarse, en un caso concreto, que otro derecho fundamental tiene más peso que el de la vida, que no es un derecho absoluto.

Es evidente que la vida no es un derecho absoluto, como no lo es ninguno, puesto que pueden existir casos en los que una prerrogativa jurídica ceda a favor de otras. Sería un ejemplo la legítima defensa o los difíciles casos en los que una persona decide ofrendar su vida en pro de unos ideales, como los sujetos que realizan huelgas de hambre y tiene que decidirse entre su libertad de expresión y su derecho a la vida. O el caso que conoció el Tribunal Constitucional Federal alemán en el que se analizó la constitucionalidad de una norma que permitía derribar un avión en caso de que fuese tomado por terroristas. Ahí se vieron en la necesidad de decidir si el derecho a la vida de los rehenes que vienen a bordo tenía que ceder a favor de los derechos de los posibles objetivos de los terroristas. Son casos complicados, como todos los que involucran la vida.

Pero la complejidad de los casos en que entran en conflicto los derechos no puede resolverse de la forma simplista, consistente en negar el carácter de derecho a uno de esos o en eliminarlo simple y llanamente. Anular un derecho para todos los supuestos por el simple hecho de que interfiere con otro, en un supuesto en concreto, es generalizar. Y toda generalización es una reducción.

Las sentencias reseñadas dejan claro que los derechos son compatibles. Se requiere tener imaginación y tolerancia para darles cabida a todos, dejando atrás una visión absolutista, conforme a la que un derecho siempre tiene que sucumbir a favor del otro. Ojalá que en los siguientes asuntos podamos tener un debate incluyente, en el que no se busque eliminar de forma genérica un derecho fundamental. Debe pugnarse por que existan más derechos y por que todos tengan su máxima vigencia, de la misma manera que nuestros tribunales constitucionales tienen que buscar, como dice la nueva redacción del artículo primero constitucional, favorecer la protección más amplia, no reducirla.

Finalmente, nos preguntamos: por reconocer la vida desde la concepción y por negar la existencia del “derecho al aborto”, por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos ¿qué se opinará en el “tapete rojo” mexicano?

Artículo publicado en el periodico Milenio. http://www.milenio.com/cdb/doc/impreso/9043727

Twitter: @JoseLSoberanesF

No permita que sus fortalezas se conviertan en debilidades

No permita que sus fortalezas se conviertan en debilidades
 

Artículo publicado en la revista de negocios de Harvard http://www.hbral.com 

Una de las primeras cosas que les solicito a mis clientes nuevos es que escriban tres de sus fortalezas clave y tres de sus defectos. Normalmente, las fortalezas pueden ser atención a los detalles, foco e impulso; los defectos pueden ser la no delegación, la falta de creatividad y torpeza en la gestión de personas. Luego les pido que miren cuidadosamente lo que han escrito. A menudo, mirarán fijamente el papel y luego a mí. Me pedirán que les explique qué hay de especial. Raras veces ven la conexión.

El hecho es que nuestros defectos a menudo son el reflejo de nuestras fortalezas y es importante darnos cuenta de que no deberíamos desarrollar en exceso nuestras fortalezas, causando con ello que se conviertan en defectos. Siempre existe un punto óptimo: la confianza que no linda con la arrogancia, el ingenio que no cae en el sarcasmo y la diligencia que no se convierte en perfeccionismo. He observado a muchos líderes que han caído en la trampa de las fortalezas/debilidades. Habiendo sido elogiados y premiados por demostrar fortalezas particulares a lo largo de sus carreras, se vuelven ciegos y no ven el lado opuesto de estas fortalezas. A menudo, este punto ciego puede desbaratar una carrera.

En consecuencia, me interesé mucho en leer sobre algunas nuevas investigaciones que ahondan en los lados oscuros de los líderes. Los investigadores entrevistaron a 18.000 líderes de Reino Unido durante una década (desde 1999 hasta 2009) para descubrir qué era lo que los descarrilaba cuando estaban bajo presión. Identificaron 11 descarriladores; es decir, fortalezas que, bajo presión, se convirtieron en defectos. Éstos incluyen astuto-desconfiado; encantador-manipulador; vivaz-dramático; y diligente-perfeccionista. Estas “Características del lado oscuro” estuvieron presentes en 85 por ciento de los líderes encuestados, con 16 por ciento teniendo tres características del lado oscuro.

Cabe destacar que la característica del lado oscuro más común en Reino Unido es consciente de sus deberes-dependiente, es decir, demasiado apaciguador y adaptativo cuando se está bajo presión. Además, un cuarto de los líderes de Reino Unido también tendió a retirarse de situaciones difíciles y tomar distancia.

Las implicancias de estos hallazgos son significativas para las empresas que están batallando con las incertidumbres de la nueva era económica. Piense, por ejemplo, en una empresa cuyo equipo de alta dirección es uniformemente consciente de sus deberes: ¿qué sucede cuando enfrenta una crisis o cuando un CEO todopoderoso conduce su estrategia en la dirección incorrecta? El sentido común dice que deberían atacar la crisis de frente o desafiar al CEO, pero la investigación sugiere que es más probable que, en conjunto, quieran mantenerse al margen. Este comportamiento se manifestó en Royal Bank of Scotland a medida que fue sometido a una grave presión el año pasado: era evidente que el equipo de alta dirección no había desafiado apropiadamente la estrategia ni le había pedido cuentas al CEO.

Estoy segura de que a todos se nos pueden ocurrir ejemplos de ejecutivos y líderes que no están conscientes del lado opuesto de su entusiasmo (volatilidad), encanto (capacidad para manipular) o foco (agresión pasiva). Demasiado a menudo están conscientes sólo de los efectos positivos de sus personalidades, eliminando el impacto negativo sobre aquéllos que los rodean. Si permanecen impermeables al feedback –o la cultura organizacional no apoya el feedback individual–, entonces los altos líderes pueden estar en serio peligro de sabotear sus carreras como también el éxito de sus empresas. Un líder que se esté estrenándose en un puesto alto debería recordar que existen muchas cosas más allá de su control que pueden desbaratarlo: no debería agregar su propio punto ciego a esta lista.

Entonces, ¿qué pueden hacer las organizaciones y los individuos?

1. Buscar descarriladores potenciales en la etapa del reclutamiento. No se deje encandilar por un desempeño destacado en un área sólo para pasar por alto la falta de competencias básicas en otras áreas. Es posible que se quiera contar con ejecutivos duros y enfocados en los resultados, pero estos rasgos deben estar equilibrados con algo de entendimiento acerca de cómo manejar a las personas. De modo similar, reconozca que el éxito en una empresa no significa necesariamente un éxito garantizado en otra cultura organizacional.

2. Asegúrese de que las carreras sean gestionadas en una forma sustentable. Muchas organizaciones conducen a los ejecutivos ambiciosos por la vía rápida y más allá de sus capacidades ignorando sus limitaciones y defectos hasta que emergen en tiempos de presión. Esto puede ser altamente dañino para el individuo, el equipo y la organización.

3. Use feedback y pruebas psicométricas para aumentar la consciencia. Las encuestas regulares de feedback de 360 grados pueden ayudar a los ejecutivos y a los equipos de la alta dirección (incluyendo al CEO) a identificar, entender y analizar el impacto real de sus defectos. Las pruebas psicométricas tales como la encuesta de desarrollo HDS también pueden ayudar a los ejecutivos a entender dónde están las líneas de falla en sus personalidades. Usando esta información, deberían trabajar en una estrategia personal para manejar estos defectos, ya sea mediante programas de coaching o de capacitación.

4. Entienda cómo los rasgos varían a lo largo de las generaciones. La investigación descubrió, por ejemplo, que los miembros de la Generación Y son más dóciles y conscientes de sus deberes que otras generaciones, lo que podría hacerlos reacios a tomar decisiones o a desafiar el statu quo. En cambio, los de la Generación X poseen más destrezas sociales, pero pueden ser percibidos como superficiales o manipuladores si sobreestiman sus fortalezas. ¿Qué piensa usted respecto del lado oscuro de los líderes? ¿Tiene más pruebas o experiencias de cómo las fortalezas pueden convertirse en debilidades? ¿Tiene alguna experiencia de descarriladores para compartir, ya sea propia o de otros? Finalmente, ¿ha encontrado alguna forma interesante de asegurar que las fortalezas no se sobreestimen?